Hablar de nosotros y de cómo nació SOCK'M nos resulta un poco incómodo, porque nos encantaría tener esta típica historia en la que un planificador, un director de arte y un concept -thinker, aburridos de trabajar en publicidad, deciden abandonar sus puestos de trabajo, sus rutinas y poner en marcha este proyecto. Entonces la historia continuaría con algo así sobre cómo dejaron de ser ellos mismos, haciendo las cosas que siempre habían soñado, sin pedirle permiso a nadie, sin tener que convencer a nadie ... Pero, ¿sabes? Hoy en día suena tan cliché para ser "real", y como resulta que nos gusta pensar que somos gente honesta, nos vemos con la obligación de tener que contar lo que se encuentra detrás de la marca, aunque ...

 

PROBABLEMENTE NO NOS CREERÁS!

Así que ahí va. Resulta que todos nos fuimos de camping a lo alto de unas montañas de nuestra pequeña isla. Cuando llegamos, comenzó a nevar muy fuerte y, sin darnos cuenta, nos quedamos atrapados, estancados y hambrientos. No nos quedó otra que empezar a buscar comida, así que de repente Alejandro se encuentra algunas bayas que a simple vista parecían muy sabrosas. Después de comernos cada uno unas cuantas, nos quedamos dormidos en mitad de la noche. Lo siguiente que puedo contar es que Raúl sale corriendo desnudo desde su tienda, en mitad de la nieve, y gritando "¡ESTAN AQUÍ! ¡SON ELLOS! ¡Y TODOS LLEVAN CALCETINES ALTOS DE RODILLA!

 

Así que trato de vestirme tan rápido como pude, sin encontrar mi ropa por ningún lado, corro tras él, desnudo también, aunque con un calcetín puesto en un pie y el otro en mi mano (perdiendo por cierto tres dedos de mi pie izquierdo por semejante barbaridad en mitad de la montaña y con ese frío tan extremo). Al final me encontré a Raúl, sólo y sentado en un árbol riéndose con un montón de criaturas realmente extrañas, todas desnudas y con unos calcetines altos de rodilla. Eran una especie de AVATAR, pero en realidad muy diferentes. Más allá a lo lejos pude ver a Alejandro, dibujando en la nieve, y todos bailando como locos.

 

Lo primero que pensé fue "joder, si tenemos que contar esta historia en nuestro "Sobre nosotros", nadie nos creerá". Pasamos toda la noche con estos seres, bailando bajo la lluvia y tatuándonos las plantas de los pies... ¡al más puro estilo Old School! Y me pregunto, ¿qué sentido tiene? Total, nadie va a verlos, y el dolor era insoportable, pero bueno, dicen que donde fueres... Mientras tanto, Ale seguía dibujando animales salvajes en la nieve. Y Raúl, que realmente ya estaba al lío con aquellos tipos, tatuaba sus calcetines y les contaba un rollo de cuando él había estado en Pearl Harbor con Sailor Jerry. Todos sabíamos que era una burrada, pero la situación era tan extraña que a nadie le importaba. ¿Yo? Bueno, yo estaba escribiendo cosas en los árboles tratando de parecer discreto, actuando como si el resto del mundo se hubiera vuelto loco y una completa basura. Lo que sucedió después fue la aventura más loca que he tenido, pero no sé si contarlo, porque definitivamente no me vas a creer.

 

A la mañana siguiente nos despertamos en nuestras tiendas con el peor dolor de cabeza de la historia, y con calcetines en nuestras manos. Tan pronto como salimos fuera de las tiendas vimos esta enorme caja, con la palabra "SOCK'M" grabada en la parte superior. Nos quedamos allí mirando aquella caja, pensando en lo que había pasado la noche anterior. Sólo que ahora no había nieve, ni árboles con bayas rojas ni tampoco ninguna criatura llevando calcetines altos de rodilla. Sólo esta enorme caja y nosotros.

 

Después de quedarnos parados y de pensar en ello durante un par de horas decidimos que lo mejor sería abrir la caja y ver lo que había en su interior. Pero como nadie quería abrirla, jugamos a piedra, papel y tijera, y como no, volví a perder como de costumbre. Así que, agarrando un palo, comencé a empujar y a apretar la caja por si había algo raro, algo así como una especie de bestia o araña en su interior (se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo), o tal vez algún ser extraño como los que vimos anoche. Pero no... la caja estaba llena de calcetines con dibujos funky de animales salvajes, tatuajes Old School y extrañas frases acerca de cosas que se pueden hacer con los pies. Los tres estuvimos allí, atónitos y sin palabras. ¿Qué íbamos a hacer? Si le contamos a la gente lo que había sucedido, seguramente creerán que nos hemos vuelto locos, o quizás algo peor. Pero si no lo hacemos, el no contarlo nos mataría por dentro. Además, ¿qué diablos íbamos a hacer con una enorme caja repleta de calcetines?

 

Así que al final decidimos que lo mejor era venderlos y olvidarnos. Y, como nadie iba a creer nuestra historia, decidimos lanzarnos a la aventura y crear después de ver la palabra grabada en la caja, esta marca llamada SOCK'M, y dijimos…En realidad, después de todo, ¿quién iba a perder el tiempo leyendo un "SOBRE NOSOTROS"?


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